lunes, 25 de septiembre de 2017

El Gabinete de Linneo






Con el inicio de un nuevo curso, como herramienta didáctica, hemos creado un nuevo blog, llamado "El Gabinete de Linneo", en el que los alumnos de Bachillerato
podrán encontrar apuntes útiles en las asignaturas
relacionadas con la Biología y la Geología.

Os invitamos a que le echéis un vistazo por si os hiciera falta
o conocéis a alguien que pueda hacer buen uso de ellos.





sábado, 23 de septiembre de 2017

El laboratorio de Watson

Hay otras formas de predecir el tiempo aparte de consultar el parte meteorológico. ¿Sabías que mirando las piñas de pino también te pueden servir?



Necesitaremos:

Unas pocas piñas de pino o abeto
Un poco de agua



Observemos primero las piñas cuando están secas. Veremos que tienen un aspecto como éste:






Luego las metemos en el agua, las sacamos y dejamos reposar media hora. Ahora las veremos así:






Cuando pase suficiente tiempo y terminen por secarse del todo, sus escamas o brácteas volverán a abrirse. La piña, incluso cuando está ya separada del árbol, actúa como un detector de la humedad ambiental. Esto es así por una sencilla razón: la función de las piñas es guardar las semillas, que se dispersan mejor cuando el tiempo está seco. Por eso, si hay mucha humedad en el ambiente (porque haya llovido hace poco o esté para llover), las escamas se cierran para proteger la semilla, y se abren cuando baja la humedad.





martes, 12 de septiembre de 2017

Grandes inventos del mundo animal

La brújula

Según los expertos, este útil invento que usa el magnetismo para poder orientarse pudo haber sido inventado en China allá por el siglo II, aunque hasta el siglo IX no hay constancia de brújulas tal como hoy las conocemos, con sus cajitas llenas de líquido para que la aguja imantada flote libremente. El modelo básico - que era poco más que un trocito de caña en cuyo interior se colocaba la aguja - fue perfeccionándose añadiendo una rosa de los vientos que facilitara su lectura, por ejemplo.

Pero sin tanto ringorrango, la brújula ya la había inventado Mamá Naturaleza. Se tiene constancia de que en las aves migratorias (por lo menos en las que se han estudiado) existen pequeñas partículas de hierro en una zona concreta del cerebro (llamada "clúster N") que son capaces de alinearse con el campo magnético terrestre. Además, las aves complementan esta información con la interpretación de la posición del sol y las estrellas. El grado de afinamiento que consiguen es sorprendente, tan eficaz como el más moderno GPS.